jueves, 20 de agosto de 2015

DESCONSUELO



Hasta el día de hoy no recuerdo si él bailaba solo o con aquel pedazo de tocador, desprendido por acción de terceros un día después de la fatal discusión. No sé, tampoco, si la odiaba mientras insistía en apegar su boca a la foto de ella, o mientras refregaba la misma imagen por sus mejillas, como si buscara untarse de alguna bendición, invisible para nosotros. Lo peor, sin embargo, sucedió ya al final de la noche. Lo encontramos en un rincón balbuceando un nombre, una canción y una fecha. El pedazo de tocador había salido volando por la ventana anunciando la proximidad del sol, mientras él insistía en ahogarse en aquel conmovedor charco de lágrimas.


(Experimento fallido, 2015)


martes, 11 de agosto de 2015

ÁLVARO Y NENA




Se trataba de algo así como Álvaro y Nena. Sus nombres estaban escritos en un árbol, frente a la Laguna Lo Galindo. Acaso sería pura casualidad. Hace cuestión de semanas, un tal Álvaro apareció ahorcado del mismo árbol, y una chica a la que apodaban Nena se perdió en las aguas de la laguna. El árbol, en tanto, fue talado poco después, so pretexto de no afectar el cableado que llevaba las telenovelas cebollas hasta las pupilas de las señoras de Barrio Norte, que tal vez algún día soñaron con vivir un amor así de apasionado, como el de Álvaro y Nena.


(Inédito)


miércoles, 5 de agosto de 2015

La noche



Y la muerte era la noche, la gente de esa época lo sabía, y el humo de los incendios forestales se colaba por esa ventana de la Remo Paicaví. Había un grupo compartiendo al interior de aquel departamento. Ellos fumaban, reían, hablaban y bebían. Pero la innombrable tomó la forma de un antiguo rencor. Años atrás, los cuatro amigos sentados a la mesa –como en esa oportunidad– jugaban amistosamente a las cartas. Entonces, uno de ellos quiso quedarse con todo el dinero de la apuesta. Empleó la traición, sí. Pero eso no fue lo peor, sino la presencia de la chica de uno de los traicionados en la cama del vivaracho.  
Y la muerte era sabia, y sirviéndose del despecho acumulado, eligió a uno de esos cuatro amigos sentados a la mesa, como antes lo había hecho con otra media docena de sujetos durante esa tarde. Se coló por esa ventana siempre abierta a la noche, y dio vueltas hasta penetrar en el corazón de la casa encantada. Los humos, las risas, el blablá, la bebida, los gritos y de pronto un mortal silencio. La aparición de un cuchillo que poco antes de concretar su ejecución –clavándose con saña en el pulmón de un desdichado–, insistió en leer su declaración por boca del victimario, como si se tratara de un verdugo del Estado Islámico.
Y la muerte era todopoderosa y no hubo quién pudiera impedir que tomara al apuñalado de la solapa, para llevárselo en andas. Después de la ira, la angustia, el arrepentimiento. Y una carcajada que los tres sobrevivientes oyeron desde la calle, mientras el humo de los incendios forestales seguía conectándolos con el infierno. La gente de entonces lo sabía: la noche era la muerte, y viceversa.
(Experimento fallido, 2015) 


miércoles, 13 de mayo de 2015

LA PLAYA




Sí, algo recuerdo. Fue sobre la arena de la playa de Colcura. Te vi salir del agua con una medusa adherida a tus infartantes caderas. Hice lo que pude, sabiendo que la cagada estaba decidida. Te tiré sobre la arena, y con un palito te desprendí a aquel ser que me pareció proveniente de otra galaxia. No me culpes, tú fumaste más que yo, y acaso eso sirviera para que no salieras gritando, y solo te limitaras a acariciar tus ronchas con una ternura que flechó para siempre mi atribulado corazón. 
(Inédito)





jueves, 23 de abril de 2015

DE VUELTA A LA CAVERNA


Fue una interesante lectura, como parte del Ciclo de Escritores organizado por MuñozColoma en Zaguán (Rengo 125, Concepción), realizada el pasado jueves 16 de abril. Tuve la ocasión de hacer un repaso por mi trabajo en poesía, desde mi primer poemario, llamado "El sueño del mundo", hasta los inéditos, que se vendrán en un trabajo que publicaré próximamente y que tendrá el nombre de "Vapores". Aproveché también de leer algunos microrrelatos, género en el que estoy explorando en el último tiempo.

La charla fue amena, con varias caras nuevas entre el público y eso es siempre saludable. Aparte que Zaguán como espacio resulta siempre muy acogedor. En fin, acá dejo algunas fotos (cortesía de Rosalía Valenzuela y Luiza Valeeva) de lo que fue "De vuelta a la caverna". Respecto del título de la lectura, otro día les cuento.







domingo, 12 de abril de 2015

INTIMIDADES




Se trataba de un patio interior que compartían dos o tres bloques de departamentos, en Lorenzo Arenas I. La octogenaria señora Petronila encontró el amor a destiempo, claro, si acaso fuese posible concebirlo así. Pero don Olegario lucía radiante esa mañana. Mientras ambos colgaban su ropa interior, frente a frente en bloques distintos, no pudieron evitar sonrojarse cuando sus miradas se encontraron. El resto lo hizo la taza de té y la media marraqueta que compartieran al desayuno. Y claro, una vaga historia común que ambos recordaran sin mayor esfuerzo, la de un par de jóvenes que un día soñaron con una oportunidad como ésta, y que ellos procurarían encarnar ahora, dispuestos a enfrentar el paso de sus años con una última y bien ganada dosis de felicidad.


(Experimento Fallido, 2015)