lunes, 10 de abril de 2017

Ciclo de conversatorios "Ciudad de Letras"


      Tengo el agrado de presentar lo que será el Ciclo de Conversatorios "Ciudad de Letras". La idea de la instancia es reunirnos a conversar acerca de Literatura y Ciudad, en un espacio íntimo como lo es la Librería Jota Libros (Diagonal 1265, a pasos de la Plaza Perú, Concepción), privilegiando el diálogo con escritores, escritoras e investigadores. Colaboran desde el registro audiovisual, nuestros amigos de Lenguas Negras.

En este primer Ciclo, nos acompañarán:




Martes 18 de abril, 19 hrs. Ingrid Odgers - David Avello

Martes 25 de abril, 19 hrs. Francisco Valenzuela - Óscar Vidal

Martes 9 de mayo, 19 hrs. Rosy Sáez - Carolina Jara-Muñoz – María Fernanda Ortiz

Martes 16 de mayo, 19 hrs. Gloria Sepúlveda - Muñoz Coloma





Más información en la página: https://www.facebook.com/ciudaddeletras/

¡Les esperamos!

viernes, 7 de abril de 2017

Imágenes de la lectura en Taller del Libro


        Aquí algunas imágenes de la lectura en el Taller del Libro el pasado jueves 30 de marzo, gentileza de Cristóbal Florín y Lenguas Negras. Gracias totales a quienes asistieron, ¡no cabía un alfiler!


lunes, 27 de marzo de 2017

RECITAL POÉTICO EN TALLER DEL LIBRO


        Que no te lo cuenten, este jueves 30 de marzo estaremos gritando algunas barbaridades poéticas en el Taller del Libro (Av. Los Carrera 1492, Concepción Centro), a partir de las 20 hrs, inmediatamente después de la lectura de Ivo Maldonado. El asunto promete invitados de lujo, sorpresas y el mejor ambiente. ¡Nos encontramos!


jueves, 23 de marzo de 2017

FOTO ANTIGUA




Una foto antigua encallada en el fondo de la habitación

Postal blanquecina con tantos ocasos encima

Como un pequeño mar de memorias olvidadas;

A su lado, el papel de un recorte amarillento

Declamando su falsa victoria sobre el paso de los años,

Un escrito, al fin

Un testimonio incompleto que el tiempo se permitió

Para disimular su impecable victoria.


domingo, 12 de marzo de 2017

EL ENDEMONIADO




Estuve allí cuando intentaron sacar a aquel sujeto a punta de patadas de aquella conocida disco del Barrio Brasil. Según los guardias, se trataba de un borracho que andaba dando jugo; él, en tanto, afirmaba estar endemoniado y poseer poderes sobrenaturales. Lo concreto fue que cuando todos nos disponíamos a rellenar nuestros vasos y continuar con la charla, lo vimos levantar en el aire a los dos gorilas para, acto seguido, arrojarlos hacia la noche, mientras vociferaba extrañas maldiciones en una lengua desconocida…


jueves, 2 de marzo de 2017

REMINISCENCIAS




       Caminaron por la ciudad rápidamente, aunque sin un rumbo claro. La situación era complicada. Ellos estaban por todos lados. Ellos les pisaban los talones. Sin importar dónde estuvieran, jamás se encontrarían suficientemente a salvo.



        Algunos meses atrás habían aceptado jugar el complicado juego. Pusieron unas cuantas banderas dentro de sus corazones, y salieron a la calle como personas nuevas. Alguna vez soñaron con cambiar el mundo. Ahora soñaban con que el mundo no los cazara. No querían saber nada de nada, o al menos eso decían a sus pocos amigos y camaradas.



        Y sin embargo, una nueva situación terminó por hacerles continuar su camino. Después de aquella infernal noche de verano en un perdido hotel de la Avenida Manuel Rodríguez, sus vidas cambiaron para siempre. Siguieron juntos como siempre, claro. Pero la policía los tenía identificados. Milagrosamente escaparon de la sucia pensión donde alojaban, en medio de una lluvia de disparos. Pese a todo, decidieron no abandonar la ciudad.



       Ahora caminaban de la mano, como una pareja cualquiera, con pesadas mochilas en sus espaldas. Como si fueran camino de algún centro comercial, de alguna heladería, de algún romántico paseo. Llegaron hasta una casa de seguridad. Un taxi falso detenido frente a la vivienda los alertó. Al dar la vuelta se dieron cuenta de que no estaban solos. Entonces él alistó su arma por precaución. Nostálgico AK-47. Ella hizo lo propio con una antigua granada de mano. Estaban en guerra, después de todo. Dos tipos descendieron del taxi. Vestían de civil, usaban gafas oscuras y armas de grueso calibre.



       Ella detectó el movimiento a sus espaldas y les arrojó su granada. Se escucharon los primeros disparos, seguidos de la explosión. Él rafagueó a los agentes y oyó gritar a uno de ellos. Echaron a correr por los pasajes aledaños a la Laguna Redonda. Mientras lo hacían, creyeron escuchar sirenas y disparos por todas partes. Llegaron hasta un pequeño taller, desde donde alguien les hizo una seña, pero no confiaron. Siguieron adelante. Subieron, subieron y subieron. Desde allí arriba la ciudad lucía como un animal fatigado. Algunas barricadas ardían más abajo.



       Hicieron una pausa. Escucharon los helicópteros. Por primera vez vieron el mítico almacén de Doña Teresa. Aquel querido almacén. De él sólo habían escuchado buenas historias. Entraron un tanto nerviosos, pero terminó por ser un buen momento. Afuera los agentes corrían de un lado a otro. Cuando la prensa llegó al lugar pudieron seguir por televisión el resto de la persecución. Se les hizo muy tarde, y terminaron por aceptar indefinidamente el alojamiento, el café y las galletas de doña Teresa. Había sido una jornada difícil y seguro vendrían más. 

(Alucinaciones, 2011)