domingo, 15 de septiembre de 2019

REMO LOVE STORY


La historia es la siguiente. La conocí en uno de los jardines de La Remo Paicaví. Pasé por su lado mientras un vecino insistía en enseñarle a su perro a cagar en el lugar correcto. La sorprendí mirando las nubes, por lo que me senté por ahí cerca intentando copiarle esa mirada ensoñadora que tenía. A mí no me salía, claro, pero supongo que se sintió acompañada porque un par de minutos después se acercó para pedirme fuego. Comenzó a contarme una extraña historia de plantas carnívoras, flores venenosas y un sinfín de criaturas fantásticas que según ella habitaban desde hace mucho la Remodelación. Todavía me acuerdo de lo mucho que me reí. Me dolió la guata de tanta risa. Entre carcajadas seguía relatándome su historia, cada vez más fantástica: que los duendes esto, que las hadas esto otro. A esa altura, el vecino del perro se había dado por vencido y dejó que su mascota volviera a cagarle los zapatos. Yo abrí de pronto los ojos y ella había desaparecido. La busqué por todo el laberinto de jardines, mas solo hallé el eco de su risa entre las ráfagas de viento que se colaban entre los edificios.

(Este microcuento está dedicado a los vecinos y vecinas con quienes dimos vida al Centro Cultural La Remo. La imagen corresponde a la actividad de lanzamiento del Centro, realizada el sábado 7 de septiembre de 2019).


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